Los chilenitos son un dulce tradicional que combina tapas delgadas y crocantes con el sabor suave del manjar. Son ideales para una once especial, para compartir o para guardar en una caja bien cerrada.
Esta es una receta casera de referencia, inspirada en la preparación tradicional. No corresponde afirmar que sea la receta exacta utilizada por una tallerista específica.
Ingredientes
- 300 g de harina sin polvos de hornear.
- 6 yemas de huevo.
- 60 g de mantequilla derretida y tibia.
- 2 cucharadas de pisco.
- 1 pizca de sal.
- Agua, solo si es necesario para unir la masa.
- 500 g de manjar, aproximadamente.
- Azúcar flor para espolvorear, opcional.
Preparación de las tapas
- En un bol, mezcla la harina con la sal. Agrega las yemas, la mantequilla derretida y el pisco.
- Une los ingredientes con las manos hasta formar una masa. Si está muy seca, incorpora agua de a una cucharadita. Amasa hasta que quede lisa y homogénea.
- Cubre la masa y déjala reposar durante 20 minutos. Este descanso ayuda a estirarla sin que se encoja.
- Precalienta el horno a 180 °C. Divide la masa en porciones y estira cada una sobre una superficie levemente enharinada, hasta dejarla de unos 2 mm de espesor.
- Corta discos o rectángulos del tamaño deseado y pásalos a una lata con papel de hornear.
Pinchado y horneado
Pincha cada tapa varias veces con un tenedor, llegando hasta el fondo. Este paso evita que la masa se infle y ayuda a obtener piezas parejas.
Hornea entre 6 y 9 minutos, según el tamaño y el grosor. Las tapas deben quedar secas y apenas doradas en los bordes, no oscuras. Retíralas y déjalas enfriar por completo antes de manipularlas.
Armado de los chilenitos
- Ordena las tapas por tamaño y reserva las más parejas para la parte superior.
- Rellena una tapa con manjar usando una manga pastelera o una cucharita. No pongas una capa excesivamente gruesa, porque puede quebrar la masa.
- Cubre con otra tapa y presiona suavemente para distribuir el relleno.
- Si quieres, termina con azúcar flor. Guarda los chilenitos en un recipiente hermético, separados con papel, y consúmelos idealmente dentro de algunos días.
Consejo: si el manjar está muy firme, mézclalo unos segundos con una cuchara para suavizarlo. El armado resulta más fácil cuando las tapas están completamente frías y el relleno tiene una textura cremosa.